Juliana Hillman
Arte
Textos
El simbolismo identitario corona nuestro espíritu latinoamericano, desarrollado por siglos, hoy responde a caprichosas aspiraciones de mercado y capitales extranjeros que pretenden imponer un tiempo laboral y por tanto vital, que resignifica el trabajo para convertirlo en métodos de esclavitud. Miles de personas invierten mas tiempo en sus trabajos que en disponer de su tiempo intimo como si fuera privilegio de una especie superior.
Aquí la franja se expande y deja vislumbrar penosamente la perdida de sentido humano. El indudable egoísmo de algunos imprime su poderío en innumerables seres que intentan sobrevivir en un sistema profundamente alienable.
Somos parte de una historia que repite sus errores y que sin más avanza sin generar empatía por los derechos de los iguales.
Es que acaso los principios se han perdido o más bien ya no son compartidos.
Pero volvamos a esta idea de idealismo latinoamericano. Nuestros recursos culturales hoy son producto de consumo para el turismo que proviene de todas partes del mundo. Y en este sentido muchas de las producciones artísticas pierden el valor poético que su autor les brindara a fin transformarse en piezas de comercio que poco valoran ese principio. Los intereses responden a una estética de mercado y a su vez ese mercado se ve reducido a gustos caprichosos de coleccionistas, de medios de comunicación que resaltan algunos nombres como sorteados de un grupo para representar el arte local y precursor. Detrás de estos grandes manifiestos, artistas de las diferentes latitudes siguen trabajando con pocas oportunidades más que pasar a formar parte de algún pequeño medio de subsistencia como podría ser tan solo un rasgo de su potencial.
La ignorancia o la indiferencia, no matan sino fortalecen el impulso de acción de los grupos de creativos que siguen ampliando su campo para continuar desarrollando comprometidamente su tarea. Y su fortaleza encuentra sus bases en las necesidades sociales que no se visibilizan debido a que un gran sector social niega a través de políticas neoliberales para sintetizar y sistematizar lo que funciona de lo que no. De esta manera lo que no responde a las nuevas reglas de mercado queda excluido y apartado.
Pero seguimos adelante y profundizando en materia de análisis cuando nos involucramos en un campo que manifiesta las pequeñas voluntades y problemáticas de las minorías pues es allí donde nos sentimos identificados.
Entonces efectivamente estaremos poniendo el ojo en aquello que la mayoría niega. Para pronunciarnos y destacar que subyacen otras esferas dentro de los campos manifiestos. Y dejar en evidencia la crisis de los sistemas y mecanismos implementados por los estados.
JH / Un día del 2016- Ecuador
Oscuridad y Silencio
Una obra que surge por descubrir paisajes del interior. La manera de plasmar lo que motiva la experiencia de andar por distintos territorios por transitar sensorialmente captando, más allá del tacto y la visión, aquel entorno. Transcribir lo en rastro. En marca monocromática, en textura, en símbolo de lo indecible. En abstracción sensorial.
Silencio como aquello que se percibe en momentos en los que todo sonido sólo proviene de lo natural. En un tempo que es otro. Otro al definido por la cultura. A las etiquetas. Donde estas cosas ya no se precisan.
Oscuridad. Como aquello frente a lo que el ser realmente puede lograr la capacidad de observar con todos los sentidos.
Son muchas las denominaciones que se desprenden de estos términos. Pero sencillamente en la particularidad. Como en la célula abstracta de su significación. La serie plasma toda su expresión al intentar una y otra vez nombrar esas sensaciones y cerrar en un círculo aquellas experiencias.
El inconsciente teje en estas tramas y en ellas se traslucen espacios inciertos. La cavidad donde se entrelazan nuevos recorridos visuales. Intensidades. Y la multiplicidad de elementos que componen estas pequeñas atmósferas.
JH / un día del 2017 - Argentina

